Archive for Mayo 20, 2006

Umberto Eco sobre el Código Da Vinci

Fuente: La Nación de Chile

Este artículo apareció a inicios de abril de este año en varios medios. A propósito del estreno del Código Da Vinci, lo ponemos a disposición de todos.

El mundo está loco, loco, loco…
Umberto Eco

Las cosas pasan pero nadie se percata ya de ellas. Estamos rodeados de historias sobre las que podríamos escribir una suerte de tonterías y, aun así, pasan desapercibidas, como si fueran normales.

Por ejemplo: antes de que Bush desencadenara la guerra en Irak, Silvio Berlusconi va a verle y le dice (afirmación del mismísimo Berlusconi referida por todos los periódicos) que no debería hacerlo. Ipso facto, Bush manda a los marines y empieza a bombardear Bagdad. Berlusconi invita a Putin a su casita de la playa, lo toma por el brazo y le dice: “Me encargo yo de todo”. Ipso facto, Putin le corta el gas a Italia. Berlusconi va a ver a Gadafi y vuelve diciendo que todo va de perillas, que con Libia estamos a partir un piñón, los pequeños incidentes han sido superados y ya se ha encargado él de calmar las aguas. Ipso facto, Gadafi amenaza a Italia con toda suerte de atropellos mientras lanza palabras de odio. Me imagino que antes del asunto de la empresa eléctrica Enel en Francia, Berlusconi se vería secretamente con Chirac y obtendría ofertas de mutua asistencia; y ahora que ha ido a hablar al Congreso de Estados Unidos, como poco nos tirarán una bomba atómica. En fin, como el abuelito de un chiste que cuenta el mismo Berlusconi, habría que abatirlo porque donde va mete la pata.

Y aun así parece normal que siga haciendo incursiones en todas las pantallas y que la mitad de los italianos (y sería preocupante aunque fuera la mitad menos uno) todavía lo tomen en serio.

Segunda historia, la del “Código Da Vinci”. Cualquiera que haya entrado alguna vez en una librería de ciencias ocultas sabe que Dan Brown no se ha inventado nada, salvo la intriga policíaca del contorno; es decir, todo lo que presenta como revelaciones históricas las ha tomado de una miríada de libros que circulan desde hace décadas sobre el misterio de Rennes-le-Chateau, sobre el Priorato de Sión, sobre el Grial, sobre Jesús y María Magdalena, etc. No estoy diciendo que lo haya copiado, al igual que no se acusaría de plagio a uno que volviera a contar la historia de Caperucita Roja: ha usado material que ya es de dominio público, más manoseado que la barandilla del Metro, porque la tendencia de los consumidores de ocultismo siempre ha sido la de considerar verdadero lo que ya han oído, razón por la cual cuanto más repetitivo resulta lo que se les ofrece, más disfrutan. Y es igualmente notorio, también, para los que no han visitado nunca una librería de ciencias ocultas, pero le han echado una ojeada a la lista de los best-sellers, que en 1982 salió “The Holy Blood and the Holy Grial”, de Baigent, Leigh y Lincoln (traducido en castellano como “El enigma sagrado”).

En este libro se retoman abiertamente todos los chismes sobre el misterio de Rennes-le-Chateau y se enuncian todos esos “secretos” que constituyen el esquema de base del “Código Da Vinci”: que Jesús nunca fue crucificado, que se casó con María Magdalena, que fundó en Francia la dinastía de los merovingios, que su herencia mística y quizá genética la continuó el Priorato de Sión, etc., etc.. Ahora bien, el prefacio de “El enigma sagrado” presenta todo el contenido del libro como verdad histórica, y ni siquiera intenta decir que esa verdad histórica es fruto de descubrimientos exclusivos por parte de los autores, porque admite todas sus deudas con una serie de obras previas que, según los autores mismos, contendrían ya germinalmente esa verdad, pero que no han sido tomadas en suficiente consideración. Afirmación que resulta falsa como la que más, porque, repito, ese tipo de literatura circulaba desde hacía décadas por todos los puestos de libros y entre los apasionados se vendía como rosquillas.

Si alguien establece la verdad sobre un hecho (que Napoleón murió en Santa Elena, que Colón se embarcó en la Santa María, que Mussolini fue arrestado por Bill y Pedro), desde el momento en que la verdad histórica se hace pública, se convierte en algo de propiedad colectiva, y a mí no se me puede acusar de haber copiado una buena invención ajena si escribo una novela histórica en la que Colón se embarca en la Santa María. Pues bien, ¿qué es lo que me hacen Baigent y Leigh? Demandan al editor de Brown por plagio (Lincoln decidió no demandar). Es decir, están admitiendo públicamente que todo lo que contaron era fruto de su fantasía. Es verdad que para hincarle el diente a una parte del Potosí millonario del libro de Brown, uno estaría dispuesto a firmar ante notario que no es hijo del propio padre legítimo, sino de alguno de los numerosos marineros que solían visitar a su señora madre, por lo que Baigent y Leigh tienen mi más sincera comprensión.

Ahora bien, lo que no cesa de dejarme estupefacto es que la gente que lee estas cosas (y se entera de que Brown ha tomado sus noticias “históricas” de alguien que admite públicamente que ha contado mentiras) siga visitando iglesias y museos de todo el mundo para buscar las pistas de la “verdadera” historia de Jesús y María Magdalena.

¿No será que votan todos por Berlusconi?

Comentarios (2)

La imaginación virtual por Umberto Eco

Umberto Eco ha escrito reciéntemente sobre el fin del texto y de los libros en internet.

Aquí un par de fragmentos:

“Las computadoras están comenzando a cambiar el proceso de la lectura. Con un hipertexto, por ejemplo, puedo buscar todos los casos en los que el nombre de Napoleón se asocia con Kant. Puedo realizar la labor en unos cuantos segundos. Los hipertextos harán que las enciclopedias impresas sean obsoletas. Pero aunque las computadoras están difundiendo una nueva forma de leer, no tienen la capacidad para satisfacer todas las necesidades intelectuales que estimulan.”

“Sin embargo, muchos programas en Internet sugieren que un relato se puede enriquecer con contribuciones sucesivas. Volvamos a la Caperucita Roja. El primer autor propone una situación inicial (la niña entra al bosque) y diversos participantes desarrollan el cuento (la niña no se encuentra con un lobo, sino con Pinocho. Ambos entran en un castillo encantado. Se enfrentan a un cocodrilo mágico). Y así sigue la historia. El concepto de autoría queda en entredicho.”

Ver texto completo

Comentarios

España reivindica herencia Colón en 500 aniversario de su muerte

Fuente Perú.21

Redacción Central, 18 may (EFE) España conmemora el 500 aniversario de la muerte de Cristóbal Colón con una reivindicación de la herencia cultural y de valores surgida tras su llegada al Nuevo Mundo, y con una revisión histórica y personal de la figura del Almirante de la Mar Océana, su título más pomposo.

El 20 de mayo de 1506, Cristóbal Colón murió en Valladolid (España), catorce años después del viaje que le llevó a América -falleció sin saber que había llegado a un continente desconocido- y que le convirtió en uno de los grandes personajes de la Historia universal.

Se han escrito ríos de tinta de su vida y sus muchas incógnitas, de su relación con los Reyes Católicos y del paradero de sus restos, pero ante el aniversario historiadores y académicos prestan especial atención al puente cultural que “construyó” sobre el Atlántico.

Ver artículo completo

Comentarios